miércoles, 6 de febrero de 2019

Mini cuento sobre la base de una de las fotos enviadas (con correcciones). Héctor

El Destino

El cuerpo desnudo de la joven se reflejaba de espaldas en el espejo del tocador mientras calmadamente, dejaba que sus criadas le untaran en el cuerpo los suaves aceites aromáticos que tan bien se sentían en su tersa piel. Su cuerpo era perfecto, sus proporciones simétricas, sin excesos y sin arrugas, privilegio de la juventud. En el marco del espejo, en forma de enredadera de vid de color dorado y rematado con una corona en el centro, había colgado el collar que usaría esa noche. Dieciséis diamantes, dieciséis rubíes, y un diamante medio en forma de corazón, obsequio de su padre, el Rey, fabricado especialmente para esta ocasión. La joven giró sobre sí misma para ver su imagen cuando sus criadas terminaron de ajustarle el vestido en satén de color marfil y decorado con diez mil perlas blancas, hilo de plata y bordados de tul. Su rostro era sereno y radiaba una luz que le quitaría el aliento a cualquier hormbre. Sin embargo, detrás de esa serenidad se ocultaba una gran exitación. Sabía lo importante que era ese día. Sus padres, el Rey y la Reina, habían preparado la celebración más grande en de la historia. El banquete que se ofrecía, no sólo era suntuoso, sino refinado y con espectáculos traídos de todo el mundo. Habría celebraciones a lo ancho y a lo largo del reino, no sólo en el palacio, pues sus padres querían que todos sus súbditos participaran del cumpleaños número dieciseís de la princesa. Mientras sus criadas terminaban con los últimos detalles de su elaborado peinado, la joven paseó la mirada por su habitación para tratar de reducir su creciente nerviosismo: los muebles de caoba y bronce dorado, el suelo de mármol rosado,  los zócalos y los paramentos de las paredes con tapizado de paisajes boscosos. Se detuvo un momento en la fruta que sobresalía de la bandeja de plata que estaba en la pequeña mesa de centro y luego en el reloj sobre la chimenea con autómatas vestidos a la moda del siglo XVIII que bailan cuando, al dar las horas, un pastor sentado tocaba la flauta. Fue en ese momento que se percató de que ya era el momento de bajar. Todo el reino la esperaba y ella tenía una cita con su destino. Se levantó, dejó a sus criadas ir por delante para abrir las puertas y luego les pidió que se quedaran en la habitación. Bajaría ella sola, esa era su noche. Al salir al corredor, un destello a su derecha llamó su atención. No puediendo resistir la curiosidad, giró y se encaminó al fondo del pasillo. Sólo le tomaría un minuto. Encontró la puerta entreabierta de un salón que no recordaba haber visto en esa ala del palacio. Entró y en el centro del salón vió un hermoso objeto brillando a la luz de la luna que se colaba por unos enormes ventanales. Se acercó a él. Se trataba de una rueca hecha completamente de oro, en la cual se enrollaban finas fibras de lino crudo. Al estirar la mano se pinchó un dedo con el uso y al instante apareció una diminuta gota de sangre. La princesa lo miró un momento como hipnotizada por la pequeña protuberancia, en aquella luz, parecida a una de las perlas de su vestido. Finalmente el destino alcanzó a la princesa Aurora y cayó al suelo. Por todo el palacio resonó el eco de la risa de Maléfica, y al llegar a los oídos del Rey, provocó en él tal dolor que su corazón se paró de golpe y, como fulminado, quedó tendido boca abajo al pié de la escalinata donde esperaba la aparición de su hija.




2 comentarios:

  1. Muy fluído, excelente la puntuación y el vocabulario. Me gustó.
    Sugiero:
    1 no usar la palabra hermoso, ni bello porque es muy común y no aporta nada. Si describes algo explica más por qué era hermoso. Deja que el lector vea su hermosura no se lo digas.
    2 Cambiar "sin arrugas, como es el privilegio de la..." por "sin arrugas, privilegio de la ..."
    3 Cambiar "que estaría usando esa noche..." por "que usaría esa noche...".
    4 Cambiar " corazón, que fue el obsequio " por "corazón, obsequio...".
    5 Cambiar "El banquete que se ofrecía era, no sólo suntuoso, sino el más refinado y con espectáculos " por "El banquete que se ofrecía, no sólo era suntuoso, sino refinado, con espectáculos ...".
    6 No repitas en la siguiente línea rincón y rincones.
    7 "Bajaría ella sola, esta era su noche" por "Bajaría ella sola, esa era su noche". Esa y no esta porque estás hablando en pasado.
    8 " que brillaba a la luz de la luna que se colaba por los enormes ventanales que lo " Revisa que no hayan tantos "que". No solo quita los de esta frase sino revisa en todo lo que escribas siempre.

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