miércoles, 13 de marzo de 2019

La musa de la inspiración. v1.0 070319 Héctor


La Musa de la Inspiración.
(Cien por ciento inspirado en el cuento de Eva)

En su casa se respiraba paz y aroma a café. La escritora estaba sentada en una mesa frente al jardín, y se podía ver el gusto que sentía al disfrutar el segundo café de la mañana. En la mano sostenía un lápiz con el que tamborileaba la libreta que tenía abierta, donde no había nada escrito. Esperaba a la musa de la inspiración, que parecía no tener intenciones de llegar. Una mujer se acerca a ella y le dice algo con voz suave. La paz de la escritora desaparece, de forma abrupta se levanta y camina a toda prisa al jardín. Sin aparente explicación, un pequeño animal ha caído a la piscina. En un inicio la mujer lo ve sin saber qué hacer. El horrible animal, con forma de rata gigante casi sin pelo, nada desesperado de un lado a otro. La escritora toma la escoba con la que se recogen las hojas del jardín y se lo acerca al animalejo. Éste se aleja aterrado y comienza a hundirse. La escritora hace un nuevo intento, esta vez acercándole el otro extremo de palo. El animal se agarra firmemente con más garras que patas y permite que lo remolquen unos momentos, antes de soltarse y hundirse de nuevo, perdiendo el conocimiento.  La escritora lo observa en el fondo unos instantes antes de volver a meter el palo al agua. Mientras lo empuja a la superficie se da cuenta de que es una hembra, a la que ya cree muerta. La otra mujer se acerca a la orilla y lo toma con la mano arrojándolo al césped. Luego, con la escoba, le da unos empellones de un lado al otro. Escupiendo agua por el hocico alargado, el animal se levanta. Trastabillando se aleja lo más rápido que puede, hasta perderse de vista bajo unos arbustos crecidos en una esquina del jardín. La escritora observa a la otra mujer sin mediar palabra. Una vez que se asienta el polvo emocional del evento, la escritora regresa a su lugar, pero no a su café. Toma el lápiz y comienza a escribir, inspirada, lo que acaba de suceder, devorando renglones a gran velocidad.
Mientras tanto, entre los arbustos y aún temblando tras la traumática experiencia, la musa de la inspiración maldice para sus adentros el pésimo tino de haber caído justo en la piscina, es la desventaja de tener tan mala vista. Hace una nota mental para no volver a esa casa. Con el poco aplomo que logra reunir en su situación, decide: Que la escritora se busque un lugar más seguro para inspirarse, o que cambie de profesión.

1 comentario:

  1. Me encantó tu versión del final. Me hizo reír y todavía sigo sonriendo. Muy ingenioso.
    Y me gusta que esté todo en presente.

    1.- En el primer párrafo hay que cambiar los verbos a presente para que todo sea en presente.
    2.- Poner punto y aparte en: “Una mujer se acerca a ella”.
    3.- Sugiero: “Una mujer se acerca y le dice algo con voz suave.”
    4.- “Sin aparente explicación” Sugiero eliminar esto porque no se necesita mayor explicación cuando un animal cae al agua.
    5.- “El horrible animal” sugiero eliminar este juicio del autor. Mejor describirlo como justamente haces más adelante y dejar que el lector decida si es horrible o no. En dado caso puedes decir que la escritora piensa que es un horrible animal. Pero el autor no emite juicios.
    6.- Error de dedo “el otro extremo de palo” poner “del palo”.
    7.- “agarra firmemente con más garras” esto podría ser un juego de palabras pero lo tienes que hacer con más intención porque así es un error ya que suena repetitivo y no se ve que estés haciendo un juego de palabras.
    8.- No repitas tantas veces “La escritora”.
    9-. “La otra mujer se acerca a la orilla y lo toma” creo que “tomar” suena muy delicado para un impulso rápido de sacar a un animal que supongo pesa, del agua.
    10.- Hay que poner antes de eso que “la otra mujer está observando” porque no vuelves a mencionar a la otra mujer desde el principio.
    11.-“ Con el poco aplomo que logra reunir en su situación, decide: Que la escritora se busque…” sugiero cambiar la palabra decide por algo así como “refunfuña, rezonga, gruñe” y quitar “ la escritora” . ¡Que se busque …!

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