En cada año nuevo que vivimos vamos teniendo nuevas metas o deseos. En mi caso que soy el arcoíris, también tengo propósitos para éste 2023. Te cuento que existo y desaparezco, es algo así como mágico. Esto es gracias a una reproducción física muy antigua y con presencia en todo el planeta, el verme es bastante común y natural. Pero solamente me ven cuando se conjugan la lluvia, la humedad y los rayos de sol.
Mi elemento principal es el color, tengo siete en mi cuerpo transparente, y juntos forman un arco precioso. Comienzo con la base del arco, de abajo para arriba, tengo el color morado, sigue el color índigo o azul marino. Como tercer color está el azul claro, luego el verde, después el amarillo. Viene el color naranja y por el último en la parte más alta del arco, tengo el color rojo.
La forma de arco y el contenido cromático me hacen muy llamativo y reflexivo. Cuando me miran… se trasluce el cielo, porque los colores tienen cierta transparencia. A la gente le gusta observarme, les atrae mi colorido y la tranquilidad que contagio.
Mi propósito de éste 2023 es que la gente me mire con más detenimiento, que se detengan a reflexionar sobre lo que cada color le puede transmitir o le hace sentir. Cada color tiene un propósito en las personas que lo miran, así también pueden preferir alguno en particular o todos en su conjunto.
Con el color viven y mueren las personas, nos acompaña en nuestra vida cotidiana. Para que se entienda mejor la importancia y el propósito de cada color en el arcoíris les voy a explicar también el propósito de los mismos en nuestra vida y existencia, es decir, dentro del cuerpo humano.
En éste caso los colores no se ven a simple vista, pertenecen a los siete chakras. Palabra escrita en sánscrito que significa círculo o rueda por donde corre la energía de nuestro cuerpo, gracias a nuestros pensamientos, emociones y acciones.
¿Recuerdas mi color en la parte más baja del arcoíris? Es el color morado, éste se encuentra en tu cuerpo en la coronilla, y está conectado con tu sistema nervioso. Vamos ir bajando en un eje vertical y llegamos a tu entrecejo con el color índigo, cuyo propósito es la intuición. Seguimos bajando, llegamos a tu garganta. Ahí se encuentra el color azul claro, y su propósito es trascender y comunicarse.
Ahora ¿qué parte de tu cuerpo crees que siga? Uno que late todo el tiempo, a veces más rápido y otras veces más lento, pero no deja de latir. Estoy hablando de tu corazón… cuyo propósito es el amor hacia los demás y la apertura hacia la vida, lo representa el color verde.
Ahora bien, si los colores en el arcoíris son rojo, naranja, amarillo, verde, azul claro, índigo y morado…después del verde sigue el color amarillo, corresponde al tercer chakra. En el centro de tu cuerpo, está el ombligo, y el chakra a tres dedos arriba de él. Este color establece nuestros límites, su propósito es que seamos asertivos.
Debajo del ombligo, se encuentra lo relacionado con la sexualidad, con el color naranja, el segundo chakra. Como propósito tiene la sensualidad y las emociones. El primer chakra, el último, es el del color rojo, siendo nuestro centro de energía y superviviencia.
Como verás si nos proponemos un equilibrio positivo entre los chakras, vivir con alegría en todos sentidos, tendremos en cada uno de los colores que fluyen por nuestro cuerpo, un resultado positivo en nuestro día a día. Te deseo un feliz 2023, firma el arcoíris.
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