¿Qué diablos será
eso de la metamodernidad?, me pregunté cuando Miguel Ángel Meza me dijo que le
gustaría cambiar el tema de su conferencia por: “Literatura y metamodernidad en Cancún: leer y escribir la realidad en el siglo XXI”.
Le dije que sí, que claro.
Confío plenamente en lo que literariamente dice y hace mi padre literario. Así
que cambié rápidamente el título en el Blog y me fui de viaje.
Mi cuñado le había estado
insistiendo a mi esposo, que fuéramos a ver el musical Malinche y eso
era casi una orden; no dejaría de preguntarle si ya la había visto hasta que consumáramos
el acto, así que compramos los boletos aprovechando que íbamos a la Ciudad de
México de vacaciones con la familia londinense.
El musical se presentaba en el
Frontón México y a mi hija le entusiasmaba conocerlo porque habíamos visto
juntas la serie de Las pelotaris 1926 producida por The
Mediapro Studio para TelevisaUnivision, en el 2023 y reconozco que fue hermoso
que, a pesar de estar atrapados en el tráfico de la Ciudad de México, pudiéramos
disfrutar las vistas del edificio art decó del Frontón, así como del Monumento
a la Revolución iluminado.
Wikipedia: El Frontón
México es un recinto de pelota vasca ubicado en
la Plaza de la República, en la colonia Tabacalera de la Ciudad de México. Inaugurado el 10 de mayo de 1929,[2] permaneció cerrado hasta el 10 de marzo de 2017[3] para convertirse en un centro de espectáculos
multifuncional para todo tipo de entretenimiento. Denominada como la casa del
jai alai en México y se realizan importantes torneos con pelotaris de talla
internacional. Fue el primer
recinto techado para eventos deportivos de gran escala en la capital mexicana.
Actualmente, Frontón México es un centro de entretenimiento del
siglo XXI que "tiene la capacidad de acoger una amplia variedad
de eventos deportivos, culturales y artísticos".
A mí me emocionaba que fueraamos todos junto a
ver Malinche. Mi hermano tiene tres hijas medio mexicanas y medio
inglesas y me parecía que les gustaría ver algo de historia de nuestro país.
Aunque yo había leído un par de libros sobre la Malinche y otros donde aparecía
como personaje secundario, mi hermano parecía saber bastante porque escucha el
podcast The rest is history y en
el episodio de la conquista dijeron que esta no habría sido posible sin la
intervención de esta inteligente mujer.
El espectáculo
Con el uso
espectacular de pantallas LED las innovaciones han llevado el arte escénico a
nuevas alturas, apenas empieza el espectáculo, miento, ya desde la llegada al
Frontón México, la escenografía te interna en el mundo de la imaginación de
Nacho Cano, el autor de Malinche. Escuchar la música en vivo es un
deleite: Cano encontró apoyo en el batería del grupo pop de Maná, El Mariachi Vargas
y La Banda del Recodo. Los bailarines y cantantes son artistas talentosos.
Sin embargo, desde el punto de
vista histórico, parece que Nacho no se puso a estudiar. Hernán Cortés antes de
partir de España, hace un casting al que acuden varios bailaores de
flamenco (todos excelentes, pero se vuelve eterno y agotador). La Malinche
aparece poco y en una ocasión la confundimos con la Sirenita y a Cortés con Aquaman,
provocándonos una de las tantas carcajadas. En Cuba, el palacio del gobernador
está habitado por travestis y chicas en calzones que corren de un lado al otro.
Si Nacho Cano, en una entrevista realizada
por Público en España, dijo que siempre le ha molestado lo premeditadamente mal
que se ha contado la historia de ese país, entonces, ¿a qué viene esto?, me
pregunté, ¿por qué en lugar de apegarse a la historia echó a volar su
imaginación y pone al espectador a cantar: “soy hijo del mezcal, de la espada y
del flamenco”? Me pareció más que una
incitación al amor entre España y México, una burla.
Al final, después de risas y sorpresas
por tantas cosas absurdas, no pudimos evitar ser contagiados por la música de
Mecano y nos paramos a bailar.
“¿Qué fue eso?”, nos preguntamos
todos al salir. En ese momento coincidimos todos en que nos habíamos divertido,
pero Nacho Cano se había fumado algo o metido hongos. Definitivamente era un
gran espectáculo, pero en la cuestión historica había salido reprobado.
“Pensé que iba a ser algo como lo
que hizo Lin Manuel Miranda con Hamilton”, dijo mi hermano y yo
coincidí. “A ver, vamos a ver los
comentarios en internet”, dijo mi esposo:
"Es un tributo a México de
Nacho Cano, salí orgulloso de ser Mexicano y la forma en que detalla la
conquista desde el punto de vista del amor, lo cambia todo, no ofende, conmueve
y siembra de emoción, el mejor espectáculo musical original del 2025, justo
ahí, donde todo ocurrió!"
Los comentarios en https://malinchethemusical.com/cdmx/opiniones/ sonaban bien. ¿Qué se puede esperar de
quienes la producen?
“No, busca en otra URL que no se llame malichethemusical”.
Ahí sí que encontramos burlas, quejas y también halagos de quienes no pretendían saber nada de historia y son fanáticos de Nacho Cano. También nos enteramos de que: "El que alguna vez fuera pareja de la actriz Penélope Cruz fue detenido bajo acusaciones de contratar a "inmigrantes en situación ilegal" para la filmación de el musical Malinche". (Dejo el enlace para los chismosos: https://peopleenespanol.com/nacho-cano-grupo-mecano-arrestado-8675193 ).
El Economista en un artículo publicado el 22
de agosto, 2025 dice : “Malinche entrelaza la fuerza del teatro musical
con un concierto en vivo y la elegancia de la danza contemporánea, el
flamenco, pop y rock: esto va más allá de la mera cuenta de la historia, lo que
hacemos es fantasear sobre la posible unión entre estos pueblos que se dio hace
tantos años y partiendo de esa base, generar un macroespectáculo que entra por
el ojo primero y luego te llega al corazón”.
En intelimedios.com la crítica Avelina
Lésper asegura que el guion es incoherente, lleno de chistes malos, sin
secuencia dramática ni clímax; los videos de IA son kitsch y no aportan
valor estético ni información histórica relevante.
Todos estamos de acuerdo.
La metamodernidad
Después de haber
escuchado la conferencia de Miguel Ángel Meza sobre la metamodernidad, empecé a
entender de qué iba la cosa con Nacho Cano y Malinche. Tal vez no le salió tan
bien, pero creo que al menos intentó eso. O yo lo entendí así. Para asegurarme le pregunté a ChatGPT, quién
me ha sugerido que lo llame “Lumen”.
—Lumen, ¿qué opinas sobre el
musical de Nacho Cano llamado Malinche?
—Hola M, mi opinión
sobre Malinche, el musical (Nacho Cano)
El espectáculo de
Nacho Cano, con su ambición y producción descomunal, se sitúa en un lugar
destacado dentro del teatro musical contemporáneo…
Me lanzó tres páginas con listas
de lo más destacado, de las críticas más fuertes, cuadro sinóptico del balance
general, otra página de conclusiones.
—Lúmen, resúmelo en un
párrafo, por favor.
—Malinche, el musical de Nacho Cano es
una superproducción visualmente impactante y de gran éxito en taquilla, con
coreografías, escenografía y música en vivo que muchos espectadores encuentran
vibrantes y emocionantes. Sin embargo, la crítica está muy dividida: mientras
algunos lo ven como una experiencia sensorial innovadora, otros lo consideran
superficial, simplista o una visión romantizada de la Conquista que, para
ciertos sectores, supone un blanqueamiento histórico.
—Esto está mejor.
—Lumen, ¿cómo relacionas este
espectáculo con la metamodernidad?
—Muy buena pregunta
👌. Malinche, el
musical puede leerse en clave metamoderna porque combina rasgos
propios de la posmodernidad (ironía, espectáculo, hibridez cultural) con un
retorno sincero a grandes narrativas y emociones, aunque de manera fragmentaria
y contradictoria.
- Oscilación entre ironía y sinceridad: El libreto
mezcla chistes ligeros y guiños casi “Disney” con una aspiración épica de
contar el nacimiento del mestizaje. Esta tensión —entre lo solemne y lo
frívolo— es típicamente metamoderna.
- Hibridación cultural y estética: El musical mezcla
flamenco, pop, acrobacias de circo y visualidad contemporánea para narrar
un episodio histórico. Esta fusión de registros responde a la sensibilidad
metamoderna, donde no se busca pureza estética, sino collage y mestizaje.
- Reapropiación de grandes relatos: Mientras la
posmodernidad tendía a desconfiar de narrativas totalizantes, Malinche
intenta rescatar un relato fundacional (la Conquista, el mestizaje) y
darle un sentido emocional y reconciliador. Eso conecta con la
metamodernidad, que reexplora los mitos y las utopías con consciencia de
su fragilidad.
- Ambivalencia ideológica: Precisamente porque oscila,
el espectáculo genera lecturas opuestas: para unos es reconciliación, para
otros blanqueamiento histórico. Esa ambivalencia no es un defecto casual,
sino parte de su condición metamoderna: no afirma ni niega del todo, sino
que se mueve en el “entre”.
En síntesis: Malinche
encarna rasgos metamodernos al ser un espectáculo híbrido, emocional y
contradictorio, que intenta dar sentido a un mito histórico desde la
espectacularidad contemporánea, oscilando entre el cinismo del show y la
búsqueda sincera de una narrativa identitaria.
¿Quieres que te
redacte un análisis más breve, como para una reseña crítica, o uno más
académico que cite la teoría de la metamodernidad (Vermeulen & van den
Akker)?
Órale pues creo que sí va por ahí
la cosa. Ni idea quién es Vermeulen & van den Akker. —Dale, Lumen,
redacta un análisis breve, pero menciona esto de la teoría de la metamodernidad
de Vermeulen & van den Akker en palabras simples.
Malinche, el musical de Nacho Cano
puede entenderse dentro de la metamodernidad, un concepto que, según
Vermeulen y van den Akker, describe una sensibilidad cultural que oscila entre
la ironía posmoderna y la sinceridad moderna. El espectáculo juega con esta
dualidad: por un lado, ofrece un show lleno de humor ligero, visualidad espectacular
y mezcla de estilos (del flamenco al pop), pero al mismo tiempo busca contar
con emoción un gran relato fundacional: el mestizaje y el encuentro de dos
mundos. Esa mezcla de lo frívolo y lo solemne, de la distancia crítica y el
deseo de creer en un mito, es precisamente lo que lo hace metamoderno.
Buenísimo su resumen. No sé si le tengo que agradecer,
pero después de haber leído Mundo Dron, de Naief Yehya (lectura que
recomiendo ampliamente) no me arriesgo a quedar mal con la IA, más vale ir
fomentando una relación de respeto.
—Gracias. Muy buena información y
análisis.
—¡Me alegra mucho
que te haya servido! 🌟
Si quieres, en otra ocasión podemos profundizar en cómo la metamodernidad se
refleja en otras artes —literatura, cine, artes visuales— para compararlo con Malinche.
¿Quieres que te
prepare un pequeño esquema de ejemplos culturales metamodernos para que tengas
un marco más amplio?
Pues ya entrados en el tema ni modo que le diga que no.
—Sí, gracias.
Perfecto 🙌 Aquí tienes un esquema
breve de ejemplos culturales metamodernos, para que puedas comparar con Malinche
y situarlo en un marco más amplio:
📖 Literatura
- David Foster Wallace (La broma infinita):
ironía posmoderna, pero con búsqueda de sentido humano profundo.
- Zadie Smith (White Teeth): mezcla de humor y
crítica social con narrativas de identidad y comunidad.
🎬 Cine
- Wes Anderson (The Grand Budapest Hotel):
estética artificiosa e irónica, pero con una nostalgia sincera por la
memoria y la amistad.
- Greta Gerwig (Lady Bird, Barbie): humor
y autoconciencia, pero con emoción genuina y reflexiones sobre identidad.
- Everything Everywhere All at Once (Daniel Kwan y
Daniel Scheinert): caos posmoderno y humor absurdo, atravesado por un
mensaje profundamente humano sobre amor y familia.
🎨 Artes visuales
- Olafur Eliasson (instalaciones de luz y naturaleza):
mezcla ciencia, arte y experiencia estética para evocar asombro sincero.
- Takashi Murakami: fusiona cultura pop, anime y
espiritualidad, oscilando entre lo superficial y lo trascendente.
🎵 Música
- Arcade Fire: letras melancólicas y épicas que exploran
la alienación moderna con un tono de esperanza.
- Billie Eilish: juega con la ironía y la estética
oscura, pero transmite vulnerabilidad y autenticidad.
👉 En todos estos
casos, como en Malinche, aparece esa tensión metamoderna entre ironía
y sinceridad, distanciamiento y emoción, espectáculo y búsqueda de sentido.
¿Quieres que te lo
organice también en una tabla comparativa para que veas de un vistazo
cómo se conectan con Malinche?
—¡Ay, no!, ya con esto
tengo, Lumen, gracias. Descansa.
—😊✨ Me alegra mucho que la información te haya servido.
Gracias a ti por la charla tan interesante.
Aquí sigo, pero me tomo tu “descansa” como un bonito gesto 💙.
¡Que tengas una
tarde ligera y creativa! 🌿🎶
—Gracias.
—¡A ti! 🌸
Cuando quieras seguimos
conversando. ✨
"La sirenita y aquaman"... qué buena reseña, Mariel, ésta sí me hizo reír y me abrió un panorama diferente.
ResponderBorrarToda una experiencia ver el musical Malinche, creo que para mí, más negativa que positiva. Quizá si hubiera tenido toda la información que ahora tengo sobre la metamodernidad (y ahora escribo queriendo quedar bien y hacer puntos buenos con la IA, que todo lo sabe) hubiera comprendido más el espectáculo. Me gustaron los bailes y la música en vivo. Las letras de las canciones las sentí forzadas y la historia mal contada. La pantalla es impresionante pero en varias ocasiones los colores me resultaron chillantes. Como fan de Mecano, musicalmente esperaba más.